Cómo cubrir una piscina y las ventajas de hacerlo en invierno

Como vimos en el anterior post sobre la importancia de proteger la piscina en invierno, cubrirla es una de las mejores opciones para mantenerla durante los meses de frío. Hoy os contamos cómo cubrir una piscina y los beneficios que ello conlleva para nuestro pasatiempo favorito del verano. 

Cómo cubrir una piscina correctamente 

En muchas ocasiones, nuestros clientes nos preguntan si es necesario cubrir la piscina. Nuestra respuesta es siempre la misma: no es necesario, pero si lo recomendamos. Proteger las piscinas con cubierta es la mejor opción para preservar su durabilidad y mantenerla en buenas condiciones durante los meses en que no se va a usar. 

Existen muchos modelos, formas y materiales de cubiertas. Algunas ya vienen incorporadas cuando se realiza la instalación de la piscina como, por ejemplo, el modelo Star 4 Volvet, mientras que otras se compran a posteriori. Aquí te dejamos algunas cosas a tener en cuenta a la hora de escoger una cubierta. 

  1. El tamaño y forma de la piscina a cubrir.
  2. La resistencia de la cubierta: cuanto mayor sea la densidad del poliéster, mejor para evitar desgarros y posibles roturas. 
  3. Los anclajes: estos elementos de fijación garantizan la estabilidad de la cubierta ante la caída de objetos a la piscina o, incluso, personas. 
  4. Los tensores: son los que permiten tensar correctamente la cubierta para evitar que entre dentro del agua cualquier tipo de microorganismo (hojas, suciedad, bichos, etc.).

Instalar la cubierta no suele ser un trabajo demasiado complicado, pero sí un poco tedioso porque hay que hacerlo bien para que cumpla con su función al 100%. Estos son los pasos a seguir para colocar la cubierta: 

1: desplegar el cobertor y engancharlo utilizando los anclajes del suelo. 

2: ajustar la tensión de la tela de la cubierta.

3: asegurar que todo está correctamente. 

Ventajas de usar una cubierta en la piscina

Los beneficios de cubrir la piscina en invierno son muchos. Os los explicamos. 

  • Limpieza. Una de las funciones principales de las cubiertas es mantener el agua en buenas condiciones y no permitir que se ensucie. Por un lado, los cobertores no dejan pasar los rayos solares que permiten la proliferación de microorganismos que ensucian el agua. Por otro lado, evitan que la suciedad pueda caer al agua (como bichos, arena, hojas, etc.). 
  • Menor evaporación del agua. Con el calor el agua de la piscina se evapora a pesar de la lluvia. Para evitar que esto pase y tengamos que ir llenando la piscina, un cobertor es la mejor solución, ya que evita la evaporación y que se mantenga constante el nivel del agua y el gasto sea menor. 
  • Reducción del consumo de cloro. Los rayos solares también provocan la degradación del cloro que hay en la piscina. Por lo tanto, si está cubierta y no se filtran los rayos, se mantiene el nivel de cloro y no se desperdicia. 
  • Seguridad. Aunque no debe ser un factor 100% fiable, las cubiertas pueden suponer un elemento de seguridad que reduzca el riesgo de que niño o mascotas caigan al interior de la piscina. Aunque quizá no aguante grandes pesos, seguramente si pueda aguantar el peso de un niño, siempre y cuando la cubierta esté tensa y sea buena. 
  • Menor probabilidad de obstrucciones. Una gran cantidad de suciedad como, por ejemplo hojas, en el skimmer, puede suponer la obstrucción y bloqueo en el flujo del agua. La cubierta no deja pasar toda esta suciedad, por lo que protegemos que se dañe el sistema de filtrado. 
  • Ahorro. El ahorro que suponen las cubiertas implica el tiempo de limpieza, el dinero en productos y posibles roturas y el agua por no evaporación. 

En Europa Piscinas somos conscientes de la importancia de proteger las piscinas de nuestros clientes. Por ello, somos expertos en la instalación de cubiertas. No dudes en contactar con nosotros para cualquier duda. 



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